De repente se apagaron las luces, quedito, donde apenas veíamos como se asomaban los instrumentos sobre el escenario. Apareció primero quien tocaba el teclado, después le siguieron quienes alzan las cuerdas del bajo y la guitarra. Hubieron vastos aplausos cuando la persona que ocasiona estruendos con la batería apareció. Pero ya no podíamos aguantar más, la queríamos ver. Y de repente. apareció.