Skip navigation

Era 1989, mientras el país recordaba la tragedia de 1985 y Nintendo veía crecer su dinero gracias a las ventas del Game Boy lanzado en Japón durante Abril de ese año, quien se encuentra redactando estas líneas sin sentido nace. Hoy son ya 21 años de haber ocurrido dicho suceso y es la primera vez que las felicitaciones que recibo no son mails creados automáticamente por bots de marketing.

Es entonces hoy, un domingo de septiembre cuando creo que es un buen momento para darnos cuenta, para pensar en todo lo que ha pasado para estar aquí, frente a esta pantalla, escribiendo esto. Sobre todas las veces que he fallado, sobre todas las veces que tuvimos que aceptar un “no” como respuesta, sobre los días en los que regresabas a casa mientras estaba lloviendo, para acordarte de las promesas de mejorar, para escuchar una canción de La Gusana Ciega y acostarte viendo al techo. Eres la mujer de mi vida, pero nunca pensaste en interesarte en mí.

He de confesar que el tiempo que comprendió mi educación media superior fue musicalizado en su mayoría por My Chemical Romance, ya hace varios años de eso, teníamos 16, sólo estábamos jugando a querernos. Patinetas, pintura en aerosol, un brazo roto y muchos atardeceres en aquél lugar son los recuerdos que me ayudan a seguir adelante, que me recuerdan de donde vengo y porque estoy aquí.

Muchas gracias a todos los que me recuerdan, a quienes les es motivo de festejo el día de mi cumpleaños, todos han tenido una participación significativa en mi vida, y aunque tal vez no nos veamos tan seguido como solíamos, no quiere decir que todo ese tiempo se haya caído al olvido.

El último año me ha servido para darme cuenta de muchas cosas, que el siguiente paso es empezar a ser feliz, que no basta con conocer la técnica sino también encontrar la manera de retratar mis sentimientos más sinceros en lo que sea que haga, de encontrar el sagrado regreso a mí mismo.

Está es nuestra historia, donde todos somos testigos de cosas horribles, y sin embargo nos atrevemos a seguir adelante, es una historia de voluntad, de ir avanzando, aunque sea un poquito…

Muchas gracias por acompañarme en este viaje, por aguantar mis payasadas y no verme raro cuando hablo de videojuegos.

“The times we had, when the wind will blow with rain and snow, where not all bad, we put our feet just where they had to go… Those where our times, those where our times”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: